Septima Compañia de Bomberos
“Bomba España”
Valparaíso
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Cada 31 de julio la Iglesia Católica conmemora a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, conocida universalmente como la Orden de los Jesuitas, de la cual fue su primer Superior General.
San Ignacio de Loyola es el santo patrono de las provincias vascas de Guipúzcoa y Vizcaya,
Íñigo López de Loyola, más conocido como Ignacio de Loyola, nació en Azpeitia, provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco (España), el 23 de octubre de 1491. Fue militar en su juventud y, tras una profunda conversión espiritual, abrazó la vida religiosa, convirtiéndose en una de las figuras más influyentes de la Contrarreforma. Falleció en Roma el 31 de julio de 1556.
La Compañía de Jesús fue fundada por San Ignacio y recibió la aprobación pontificia del papa Paulo III mediante la bula Regimini militantis Ecclesiae, promulgada el 27 de septiembre de 1540. Desde entonces, la orden ha tenido como misión principal la evangelización, el ministerio apostólico, la formación espiritual y el servicio a la Iglesia.
Los jesuitas profesan los votos de pobreza, castidad y obediencia, además de un voto especial de obediencia al Papa en lo referente a las misiones. A lo largo de su historia se han distinguido por su sólida formación intelectual, el cultivo de las ciencias, la educación, la investigación y el diálogo con la cultura. En la actualidad, la Compañía de Jesús está presente en más de un centenar de países, donde desarrolla una amplia labor pastoral, educativa, social y cultural mediante colegios, universidades, centros de investigación y diversas obras apostólicas.
Uno de los momentos decisivos en la vida de San Ignacio ocurrió el 25 de marzo de 1522, cuando llegó al Monasterio de Montserrat. Allí depositó sus armas ante la imagen de la Virgen María y abandonó su vida militar para iniciar un camino de profunda entrega a Dios. Posteriormente se trasladó a Manresa, donde permaneció cerca de diez meses dedicado a la oración, la meditación y la penitencia. De esa intensa experiencia espiritual nacieron los Ejercicios Espirituales, publicados en 1548, obra que se convertiría en el fundamento de la espiritualidad ignaciana y en una de las mayores contribuciones de la Iglesia a la formación espiritual.
Al momento de la muerte de San Ignacio, la Compañía de Jesús contaba con más de mil miembros y alrededor de 105 casas, colegios y centros de formación distribuidos en distintos lugares de Europa. Su rápido crecimiento permitió que la orden extendiera su presencia por numerosos países, manteniendo una estrecha vinculación y obediencia directa al Santo Padre.
La influencia de San Ignacio de Loyola trascendió ampliamente su tiempo. Es considerado uno de los personajes más relevantes del siglo XVI por su legado espiritual, educativo y cultural. Fue canonizado por el papa Gregorio XV en 1622 y, en 1922, el papa Pío XI lo proclamó patrono de los Ejercicios Espirituales.
El nombre Ignacio significa «nacido del fuego», una expresión que simboliza la fortaleza, el fervor y la intensidad espiritual que caracterizaron su vida. Su ejemplo de liderazgo, disciplina, inteligencia y profunda fe continúa inspirando a millones de personas en todo el mundo y constituye uno de los pilares más importantes de la espiritualidad cristiana.
31 de julio de 2026
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