Siguenos en nuestras redes sociales Twitter: @bombaespana7 -- Instagram: @bomba_espana_7

Alfredo Bilbao Fernández, mártir de la Séptima Compañía «Bomba España» de Valparaíso.

132 años después de la partida de nuestro mártir Alfredo Bilbao Fernandez, hoy está presente con su ejemplo de valor bomberil.

Con el paso del tiempo, muchas situaciones van quedando en el olvido y el manto de los años las cubre hasta arrinconarlas en un lugar solitario. Sin embargo, para nosotros los bomberos, el paso del tiempo, que es también el paso de la historia,  nos permite reencontrarnos con aquellos sucesos bomberiles que, aun siendo dolorosos, traen nuevamente al presente el honor, el sacrificio y el sagrado deber de servir.

Un jueves 3 de mayo de 1894, la tragedia golpeó a los Bomberos Españoles de Valparaíso con la partida de uno de los nuestros. Aquella noche, la alarma de incendio resonó por las calles porteñas y la Séptima Compañía acudió de inmediato al llamado del deber. Entre aquellos valientes guerreros, inmortales en espíritu, corría presuroso el voluntario señor Alfredo Bilbao Fernández, sin imaginar que acudía no solo a combatir un incendio, sino también a su irrevocable cita con el destino.

Alfredo Bilbao Fernández cayó en acto de servicio, dejando tras de sí un profundo dolor y el ejemplo imborrable de la entrega al prójimo. La Séptima Compañía, que aún no cumplía un año de existencia, lloró el sacrificio de este noble bombero. Han transcurrido más de 129 años desde aquellas difíciles horas y, hasta nuestros días, quienes vestimos cotona y casco seguimos reencontrándonos en su memoria con el juramento de servir a los demás. Así, y por los escritos de la historia, Alfredo Bilbao Fernández se convirtió en el primer mártir de la Séptima Compañía “Bomba España” de Valparaíso.

Nacido en 1874 en la ciudad cántabra de Torrelavega, provincia de Santander, España, Alfredo provenía de la Primera Compañía “Española” de Iquique. Llegó a Valparaíso para trabajar en la tienda de telas de su hermano José Bilbao, quien también era voluntario de la Séptima y fue quien lo incorporó a nuestra Compañía. Ingresó como séptimo el 1 de enero de 1894.

Eran aproximadamente las 01:00 horas de la madrugada cuando se declaró un incendio en el segundo piso de un edificio de tres niveles, ubicado en calle Esmeralda N.º 1132, por el costado del cerro.

La Compañía, al mando de su Capitán señor Enrique Campusano, recibió la orden de armar desde el mar y dirigir un pitón para evitar que el fuego se propagara al inmueble contiguo. El diestro manejo del pitón por parte de Alfredo Bilbao permitió contener las llamas y reducir considerablemente los daños. Sin embargo, al comprometerse otro edificio y dada la precisión y valentía demostrada por el pitonero Bilbao, este fue enviado al tercer piso por una estrecha escalera de caracol, con la misión de combatir el fuego desde ese lugar.

Eran las 02:15 horas cuando el Segundo Comandante, don Horacio Carlos Sohst, de la Segunda Compañía, se disponía a subir hasta el tercer piso donde trabajaba el voluntario, cuando se produjo un fatal derrumbe. Con un estruendo, el muro cayó sobre calle Esmeralda, arrastrando consigo al joven Bilbao y transformándolo en mártir del deber. Solo a las 10:00 horas de la mañana fue posible encontrar el cuerpo sin vida del séptimo, quien desde entonces escribía su nombre en el firmamento del sagrado deber bomberil.

Los restos de Alfredo Bilbao Fernández fueron trasladados al cuartel de la Séptima Compañía, donde se levantó una capilla ardiente con guardia de honor hasta el sábado 5 de mayo. Ese día, a las 20:00 horas, fue conducido a los Huertos del Señor acompañado por todos los Séptimos. La Décima Compañía “Bomba España” de Santiago formó junto a la Séptima, recorriendo las calles porteñas con el dolor y el honor de acompañar por última vez a quien había entregado su vida por la causa bomberil.

La ciudad de Valparaíso se volcó a las calles para despedir al mártir institucional. En su edición de primera plana, el diario “El Mercurio” publicó las siguientes palabras:

“La más sublime virtud: hacer el bien sin mirar a quién.
La más pura caridad: sacrificar la vida sin preguntar siquiera por quién se va al puesto del sacrificio”.

En octubre de 1894, los restos de Alfredo Bilbao Fernández fueron repatriados a Torrelavega, su ciudad natal. En su tumba permanece una placa de bronce que recuerda la heroica muerte de un español en la ciudad de Valparaíso, Chile.

Resulta especialmente pertinente recordar hoy las palabras pronunciadas por el señor Enrique Campusano, Capitán de la Séptima Compañía “Bomba España” de Valparaíso, durante la despedida del voluntario mártir en el campo santo:

“Si bien es cierto has muerto, tu recuerdo no morirá nunca, ni en nuestra Compañía, ni en el Cuerpo de Bomberos al cual has pertenecido”.

ALFREDO BILBAO FERNÁNDEZ
MUERTO EN ACTO DE SERVICIO

05 mayo 2026.

Facebook

Twitter

Unidades en Servicio

En servicio:

Unidad 71 «Fernando Rioja»

Unidad 72 «Enrique Campusano»

Registro Histórico

Diseno Web Chile: MasterBip.cl