Septima Compañia de Bomberos
“Bomba España”
Valparaíso
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Hace 73 años, un primero de enero de 1953, a las 02:10 horas, se declaró un incendio que quedaría inscrito para siempre en uno de los capítulos más tristes de la historia bomberil, no solo a nivel nacional, sino también mundial.
Las sirenas rompieron el silencio de la madrugada, llamando a sus hombres a vestir casco y cotona. Entre esos nobles caballeros del fuego, 36 camaradas acudieron en ese Año Nuevo a una cita impostergable con el sagrado deber. Hombres de honor que cumplieron fielmente su juramento: 36 padres de familia, 36 esposos, 36 amigos y, desde entonces, 36 mártires bomberiles.
Dentro de este grupo de bomberos llamados a entregar su vida en manos del Todopoderoso se encontraba el bombero Rufino Rodrigo Ruiz, Mártir de la Séptima Compañía de Bomberos, “Bomba España”.
Durante la madrugada de aquel 1º de enero de 1953, un incendio afectó a la barraca Schultze, ubicada en la intersección de las calles Freire y Brasil. Mientras se combatía el fuego, se produjeron violentas explosiones que, además de cobrar la vida de 36 bomberos, causaron la muerte de un funcionario de Carabineros de Chile y de numerosos civiles.
La Compañía acudió al lugar con sus dos carros, armando los grifos en Chacabuco esquina Freire y en Freire esquina Yungay. El carro bomba conocido como la “Bola de Oro” quedó a cargo del maquinista y voluntario honorario Sr. Rufino Rodrigo Ruiz, quien se ubicó frente al incendio por calle Brasil.
A las 03:05 horas, mientras la Compañía trabajaba intensamente en el control del siniestro, una violenta explosión proveniente de un polvorín ubicado en un inmueble contiguo cuya existencia era desconocida desencadenó la tragedia.
Tambores con líquidos almacenados en el lugar salieron despedidos por la fuerza de la explosión, volando a varias cuadras de distancia. Uno de ellos impactó directamente al maquinista Sr. Rufino Rodrigo, quien se encontraba sobre el carro, arrojándolo a varios metros y dejándolo inconsciente. Fue trasladado de inmediato a la Asistencia Pública, donde falleció a las 04:00 horas de la madrugada.
Hoy, al conmemorarse esta tragedia, y pese al paso de los años, permanece viva la llama de valentía y sacrificio que nos legaron nuestro mártir Rufino Rodrigo Ruiz y los otros 35 bomberos, cuyo ejemplo de entrega y honor sigue iluminando el camino de las nuevas generaciones.
01 enero 2026
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